Poemas a la muerte
Poemas a la muerte Era cual Torbellino, con un hueco,
que cada dÃa se acercaba,
y estrechaba su Rueda abrasadora
hasta que la AgonÃa
frÃamente jugó con la última pulgada
de tu Vestido delirante —
y caÃste, perdida,
cuando algo se rompió —
y te sacó de un Sueño —
como si un Duende dotado de un Compás —
estuviese midiendo cada Hora —
hasta que llegas a sentir tu Instante
calibrado, indefenso, entre sus Garras —
y todo movimiento — de Tendón — era inútil,
y el sentido se estaba entumeciendo —
cuando Dios — recordaba — y el Diablo
abandonó, después, Vencido —
Como si tu Sentencia quedase — pronunciada —
y te llevasen aterida
de la lujosa Cárcel de la Duda
a la Horca, a los Muertos —
y una vez cosidos tus ojos por la Venda
Alguien gritara «¡Indulto!»
¿Qué Angustia serÃa — entonces — más terrible —
