Poemas a la muerte
Poemas a la muerte Mi Aliento y yo — nos separamos — por tres veces —
Tres veces – Él se resistÃa a irse —
Luchó por agitar el Abanico muerto
y las Aguas — lucharon por quedarse.
Por tres veces — las Olas me voltearon —
me atraparon — igual que una Pelota —
y dibujaron caras Azules en mi cara —
Después alzaron un velero
que se enfrentó a mil Leguas — me gustaba
mirarlo, y pensar — mientras morÃa —
que es agradable contemplar un Sitio
donde hay — rostros Humanos —
Las Olas se durmieron — no — mi Aliento —
Los Vientos — como Niños — se arrullaron —
La Mañana dio un beso a mi Crisálida —
me levanté — y vivÃa —
â–º
