Esperando al diluvio
Esperando al diluvio Pero hay alguien que no ha olvidado. Noah Scott Sherrington , un inspector de la policÃa escocesa, ha dedicado su vida a atraparlo. Durante años ha seguido su rastro, descifrado sus patrones, sentido su aliento en la nuca cada vez que estuvo a punto de atraparlo. Pero John Biblia es un fantasma, un susurro en la brisa de Glasgow.
Hasta aquella noche.
Noah lo encuentra, lo persigue, lo enfrenta. Un paso más y la cacerÃa termina. Pero su corazón—su maldito corazón enfermo—decide traicionarlo en el peor momento. El dolor lo fulmina, lo deja sin aire, sin fuerzas. Y en ese instante de debilidad, John Biblia se escapa.
El hospital se convierte en su prisión. Los médicos dicen que no puede seguir, que su cuerpo no resistirá otro esfuerzo como aquel. Sus superiores le dan de baja. "Si sigues tras él, te vas a matar" , le advierten. Pero Noah no puede soltarlo, no puede rendirse. El asesino aún está ahà afuera, respirando aire que no merece, y Noah lo siente, lo sabe : John Biblia no ha terminado.
