El secreto
El secreto La advertencia le pareció absurda en ese momento, pero en los dÃas siguientes empezó a darse cuenta de que Henry hablaba en serio. Los miembros del grupo se volvÃan más reservados, y Richard se dio cuenta de que él solo conocÃa una parte de lo que realmente sucedÃa en sus reuniones. HabÃa secretos dentro de los secretos, y cada uno parecÃa más oscuro que el anterior.
Un dÃa, Francis dejó caer una frase mientras almorzaban en el comedor. —¿Te has preguntado alguna vez si los lÃmites morales no son más que una ilusión? Richard intentó responder, pero la mirada de Francis era demasiado penetrante, como si ya conociera la respuesta.
Y entonces, durante una de las reuniones, Henry soltó algo que le heló la sangre: —Estamos jugando con fuerzas que no todo el mundo puede comprender. Por eso estamos aquÃ, y por eso algunos nunca lo estarán.