El Jugador

El Jugador

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡No, no comprendo! —exclamé dando un tremendo puñetazo en la mesa, que hizo acudir al mozo, asustado—. Dígame, Mr. Astley—añadí con exaltación—, si usted conocía toda esta historia y sabía quién era esa señorita Blanche, ¿por qué no me advirtió de ello, o al mismo general, en último caso, y, sobre todo, a miss Paulina, la cual ha aparecido en público en el casino, dando el brazo a mademoiselle Blanche? ¿Es eso admisible?

No tenía para qué prevenirle, pues usted no hubiera podido hacer nada —replicó, flemáticamente, Mr. Astley—. ¿Prevenirle de qué? El general sabe, tal vez, mucho más que yo sobre la señorita Blanche y sin embargo se pasea con ella y con miss Paulina. El general… es un pobre hombre. Vi ayer a la señorita Blanche que galopaba en un hermoso caballo al lado de Des Grieux y ese principillo ruso. El general los seguía sobre un alazán. Por la mañana se había lamentado de que le dolían las piernas, y no obstante, a caballo, sabía mantenerse bien. En aquel momento tuve la idea de que era hombre irremisiblemente perdido. En fin, eso no me afecta, y hace muy poco tiempo que conozco a la señorita Paulina. Por otra parte —terminó bruscamente Mr. Astley—, ya le dije a usted que no puedo admitir su derecho a hacerme ciertas preguntas, a pesar del afecto que por usted siento.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker