Los demonios
Los demonios Lo que más había asustado a quienes vivían en la otra orilla del río había sido el hecho de que se tratase claramente de un incendio intencionado. Es significativo que el grito inicial de: «¡Fuego!» fuera seguido de inmediato por el de: «¡Han sido los de Shpigulin!». Ahora es bien sabido que, en efecto, tres obreros de la fábrica habían tomado parte en el incendio, pero ahí acaba la cosa; los demás trabajadores han sido totalmente exculpados tanto por la opinión pública como por las autoridades. Aparte de esos tres canallas (uno de los cuales ha sido detenido y ha confesado, mientras los otros dos siguen huidos hasta la fecha), no hay duda de que Fedka el Presidiario también intervino en el incendio. Esto es todo lo que se sabe de cierto hasta el momento sobre el origen del fuego; cosa distinta son las conjeturas. ¿Cuál fue el motivo que impulsó a esos tres desalmados? ¿Seguían o no instrucciones de alguien? A todo esto sigue siendo difícil contestar incluso ahora.
