Memorias del subsuelo
Memorias del subsuelo Ustedes podrÃan tomarme la palabra ahora mismo y preguntarme: si no piensa usted en los lectores, ¿por qué declara —¡y por escrito además!— que no observará ningún orden, ningún plan; que escribirá simplemente lo que le haya pasado por la cabeza, etc.? ¿Por qué da usted estas explicaciones? ¿Por qué presenta estas excusas?
Estamos ante un caso psicológico interesante. Es posible que obre asà por cobardÃa. Pero también puede ser que me imagine tener ante mà un público, a fin de no pasar por alto las conveniencias. Motivos como éste puede haber millares…
Pero aún hay otra cosa. ¿Por qué escribo todo esto? Si no me dirijo al público, bien puedo evocar mis recuerdos sin registrarlos en el papel.