Notice: Undefined index: userid in /home/c2380538/public_html/leerlibro.php on line 176 Warning: Cannot modify header information - headers already sent by (output started at /home/c2380538/public_html/leerlibro.php:176) in /home/c2380538/public_html/leerlibro.php on line 183 Notice: Undefined index: user_paid in /home/c2380538/public_html/funciones.php on line 2018 Notice: Undefined index: user_paid in /home/c2380538/public_html/funciones.php on line 2018 📕 Stepanchikovo y sus moradores (Dostoievski, p. 247) - PlanetaLibro.net

Stepanchikovo y sus moradores

Stepanchikovo y sus moradores

Notice: Undefined index: user_paid in /home/c2380538/public_html/funciones.php on line 2264
🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Me quedé solo. Mi situación era insoportable: había sido rechazado, pero el tío parecía querer casarme a la fuerza. Perplejo, me enredaba en cavilaciones. La propuesta de Mizínchikov no se me borraba de la mente. ¡A toda costa había que salvar al tío! Se me llegó a ocurrir ir en busca de Mizínchikov y contárselo todo. Pero ¿adónde había ido el tío? Él mismo me había dicho que en busca de Nasteñka y, sin embargo, había torcido hacia el jardín. Fugazmente, recordé lo de las citas secretas y un sentimiento desagradable me oprimió el corazón. Me acordé de lo que había dicho Mizínchikov sobre una relación clandestina… Reflexioné un instante y aparté indignado todas mis sospechas. El tío no sabía engañar, era evidente. Mi inquietud aumentaba minuto a minuto. Inconsciente de mis actos, bajé la escalinata y me interné en las profundidades del jardín, siguiendo la misma avenida por la que había desaparecido el tío. Despuntaba la luna. Conocía ese jardín como la palma de mi mano y no temía perderme. Al llegar al viejo cenador solitario, a orillas del viejo estanque cubierto de limo, me detuve en seco, paralizado; me pareció oír voces en el cenador. No sabría describir el extraño fastidio que se apoderó de mí. Estaba seguro de que eran Nasteñka y el tío, pero seguí acercándome, acallando mi conciencia con la idea de que, si no apresuraba el paso, mi propósito no podía parecer el de espiarlos. De pronto se oyó claramente el sonido de un beso, luego un intercambio animado de palabras e inmediatamente después un grito estridente de mujer. En ese instante, una mujer de blanco salió corriendo del cenador y pasó a mi lado como una golondrina. Me pareció que, para no ser reconocida, se tapaba el rostro con las manos; muy probablemente, desde el cenador me habían visto. ¡Pero cuál no sería mi asombro al reconocer en el caballero que siguió a la asustada dama a Obnoskin, el mismo Obnoskin que, según Mizínchikov, se había marchado horas antes! Obnoskin, por su parte, al verme, cayó en la confusión: toda su arrogancia se había esfumado.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker