Dejar ir
Dejar ir La realidad externa no es más que un reflejo de los sentimientos internos. Cada persona percibe el mundo de acuerdo con la energÃa emocional que lleva dentro. No son los eventos los que generan emociones, sino que estas ya existen en el interior y solo buscan una excusa para manifestarse.
Cuando una emoción se reprime, la mente la proyecta en el mundo exterior. Una persona llena de miedo ve peligros en todas partes. Alguien con ira reprimida se encuentra rodeado de situaciones irritantes. Quien siente culpa inconsciente se percibe constantemente juzgado por los demás. Cada emoción retenida altera la manera en que se interpreta la vida.
El estrés no proviene de las circunstancias, sino de la acumulación de emociones sin resolver. Una misma situación puede generar ansiedad en una persona y tranquilidad en otra, dependiendo de la carga emocional que cada una lleva dentro. El mundo es percibido a través del filtro de los sentimientos, y aquello que no se ha liberado se convierte en un obstáculo para la paz interior.
