Death trial
Death trial Camina con la cabeza gacha, las manos en los bolsillos, pateando piedras por la calle. En la escuela fue otro día de mierda. Como siempre. Nadie hace nada. Nadie cambia.
Dobla una esquina y algo llama su atención. Un cartel pegado a un poste de luz. Al principio, cree que es un anuncio más, pero hay algo en él que lo hace detenerse.
“¿Tienes un deseo? ¡Ven aquí y te lo cumplimos!”
El texto está impreso en negritas, con una dirección debajo. No hay nombres, no hay detalles, solo una promesa: cualquier deseo será concedido al ganador.
Dani suelta una carcajada seca. Seguramente es una estafa. Pero cuando mira alrededor, ve más carteles pegados en postes, paredes y vitrinas de tiendas. Todos con la misma invitación.
Se le ocurre arrancarlo y seguir con su camino, pero su mano se queda en el aire. Algo en su interior se mueve. Un pensamiento, una posibilidad.
¿Y si fuera real?
Si este concurso es lo que dice ser, entonces podría pedir lo que siempre ha querido: limpiar el mundo de la escoria que lo pudre.
Mira la dirección. No está lejos.
Camina con pasos decididos. Tal vez esto es lo que ha estado esperando toda su vida.
