Crimenes celebres. Los Borgia
Crimenes celebres. Los Borgia Hacia finales del siglo XV, la época en que empieza este relato, la plaza de San Pedro de Roma estaba lejos de ofrecer el grandioso aspecto que presenta hoy día a los que la cruzan viniendo desde la plaza de los Rusticucci.
En efecto, la basílica de Constantino ya no existía y faltaba la de Miguel Ángel, obra maestra de treinta papas, trabajo de tres siglos e inversión de doscientos sesenta millones. Aquel antiguo edificio, que había durado mil ciento cuarenta y cinco años, amenazó ruina hacia 1440, y Nicolás V, ese precursor artístico de Julio II y de León X, hizo que lo demolieran, como el templo de Probus Anicius colindante, y mandó que los arquitectos Rossellini y así como Leon Battista Alberti trazaran en su lugar los cimientos de un nuevo templo. Pero, unos años más tarde, tras la muerte de Nicolás V, como el veneciano Pablo II no pudo aportar más que cinco mil escudos para continuar el proyecto de su predecesor, se suspendió la obra, ofreciendo el aspecto de un edificio dejado en sus cimientos, aspecto aún más triste que el de unas ruinas.
