De Paris a Cadiz
De Paris a Cadiz Compré por 1.300 francos un coche de viaje que no valÃa más de 500, contrariamente a Alexandre, que habÃa comprado por 5 francos un cuchillo que valÃa 24. Aunque el carrocero me explicó que hacÃa yo una magnÃfica especulación, dado que los coches franceses eran muy apreciados en España, y sin duda venderÃa el mÃo en Madrid por tres veces el precio que me habÃa costado. Tengo poca confianza, no en las palabras de los señores carroceros, ¡Dios me guarde!, sino en mi genio personal para la especulación. De todos modos, no habÃa tiempo para dudas, la posta era el único medio de locomoción que podÃa transportarme desde Burdeos a Bayona en veinticuatro horas, y llegando a Bayona a la mañana del dÃa siguiente, habÃa posibilidades de que encontrara un lugar en el correo para Madrid. Ordené pues que engancharan, y partimos.