De Paris a Cadiz
De Paris a Cadiz En el bulevar Bonne-Nouvelle existe un bazar, Madame, fundado por un hombre de ingenio que debe haber viajado, y sufrido mientras viajaba. Ese bazar está destinado a procurar al hombre honesto que se desplaza para ir a ver a otras gentes honestas aparte de las que tiene la costumbre de encontrar en el bulevar Bonne-Nouvelle, el bulevar Saint-Denis o el bulevar de Gand, todas esas pequeñas comodidades sin las cuales la locomoción demasiado prolongada se convierte en un suplicio. Ese bazar lleva por nombre: Bazar du voyage, y pertenece a monsieur Godillot. Le ruego que crea, Madame, que esto no es por nada del mundo una propaganda. Si alguna vez, le decÃa, tiene usted el deseo de hacer un viaje similar al que nosotros estamos realizando, encontrará entonces, Madame, sobre el bulevar a la izquierda, yendo de lo de Barbedienne hacia la puerta Saint-Denis, el Bazar du voyage, de Godillot y CompañÃa. AllÃ, Madame, comprará dos cargas completas para mulos, montadas ambas sobre sus albardas, listas para ser colocadas sobre el lomo del animal; cada carga contendrá una tienda de campaña, tres catres, un baúl completo con su sartén, su parrilla, ¡su espeto, Madame!, monumento completamente ausente en España, pero que debe haber sido conocido allà en tiempos remotos, puesto que su nombre existe;[104] su espeto, decÃa; platos, su marmita, sus cucharas, tenedores y cuchillos. Además: hacha, martillo, tenaza, tijera, en fin, todo lo indispensable para la vida nómada a la que usted se entregará. Cuando haya hecho esta compra y elegido a sus compañeros de viaje —confÃo en que va usted a escogerlos buenos, ingeniosos e instruidos—, partirá junto a ellos en el ferrocarril de Orleans; en Orleans, habrá reservado con anticipación boletos para Chalon; en Chalon, abordará el barco de vapor, que no abandonará sino en Marsella; finalmente, en Marsella, tomará el barco para Barcelona.