El collar de la reina

El collar de la reina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo LV

A la mañana siguiente del día en que Andrea había sorprendido a la reina huyendo y a él arrodillado ante ella, mademoiselle de Taverney entró como de costumbre en la cámara real a la hora del arreglo de la reina antes de la misa, la cual no había recibido todavía visita alguna. Acababa de leer unas líneas de Juana de la Motte y estaba del mejor humor.

Andrea aparecía más pálida todavía que la noche anterior, y con su gravedad y su sencilla y austera sobriedad era la auténtica imagen del dolor.

La reina estaba distraída y no advirtió la pesadez y el abandono con que andaba, ni se fijó en sus enrojecidos ojos, ni se dio cuenta de su palidez, y la saludó sonriéndole.

—Buenos días.

Andrea esperó que la reina le diera la ocasión de hablar, segura de que su silencio y su inmovilidad llamarían la atención de María Antonieta, que fue lo que ocurrió; pues al no oír que le contestase, se volvió para mirarla y vio que en aquel rostro había dolor, mucho dolor…

—Dios mío, ¿qué ocurre, Andrea? ¿Os ha ocurrido alguna desgracia?

—Una gran desgracia, sí, madame —repuso la joven.

—¿Qué es?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker