El Conde de Montecristo
El Conde de Montecristo El fiscal del rey estaba un poco más tranquilo tras la doble visita que, por lo demás, no le había descubierto nada tranquilizador, pero tampoco le había descubierto nada inquietante. De ello resultó que, por primera vez desde la cena de Auteuil, durmió aquella noche con alguna tranquilidad.