El Conde de Montecristo
El Conde de Montecristo cala del este en lÃnea recta. Dos aber
en esas grutas: el tesoro está en la parte más a
el cual tesoro le lego y le cedo en to
único heredero.
25 de abril de 1498
—Ahora —repuso el abate—, lea este otro papel.
Y mostró a Dantès una segunda hoja con otros fragmentos de lÃneas.
Dantès lo cogió y leyó:
biendo sido invitado a cenar por Su Santidad
contento con haberme hecho pagar el capelo cardenalicio,
varme la misma suerte de los cardenales Crapara
declaro a mi sobrino Guido Spada,
condido en un lugar que él conoce
las grutas de la pequeña
eÃa en lingotes, en oro-moneda, pedre-
tencia yo conozco, que
lones de escudos romanos, y que
dra a partir de la pequeña
turas han sido practicadas
lejada de la segunda,
tal propiedad, como a mi
AR †SPADA
Faria le seguÃa ardientemente con la mirada.