El Tulipan Negro

El Tulipan Negro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Van Baerle permaneció fiel a Rosa como a sus tulipanes; toda su vida se ocupó de la felicidad de su mujer y del cultivo de las flores, cultivo gracias al cual halló un gran número de variedades que están inscritas en el catálogo holandés. Los dos principales ornamentos de su salón estaban enmarcados en marcos de oro, y eran las dos hojas de la Biblia de Corneille de Witt; sobre una, como se recuerda, su padrino le había escrito que quemara la correspondencia del marqués de Louvois.

Sobre la otra, había legado a Rosa el bulbo del tulipán negro, a condición de que con su dote de cien mil florines se casara con un guapo muchacho de veintiséis a veintiocho años, al que amara y que la quisiera.

Condición que había sido escrupulosamente cumplida, aunque Cornelius no hubiera muerto y justamente porque no había muerto.

Finalmente, para combatir a los envidiosos del porvenir, a los que la Providencia tal vez no hubiera tenido el placer de desembarazarse de ellos como lo había hecho con Mynheer Isaac Boxtel, escribió encima de su puerta esta frase que De Grotius había grabado el día de su huida, en el muro de su prisión:

Se ha sufrido muchas veces lo bastante para tener el derecho de no decir jamás: soy demasiado feliz.

FIN


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker