El Tulipan Negro
El Tulipan Negro Gryphus siguió a su hija, y la trampilla cayó sobre sus cabezas, justo en el momento en que la puerta rota daba paso al populacho.
Por lo demás, este calabozo al que Rosa hacía descender a su padre y que llamaban el calabozo secreto, ofrecía a los dos personajes, a los que nos vemos forzados a abandonar por unos instantes, un refugio seguro, al no ser conocido más que por las autoridades, que a veces encerraban en él a algunos de aquellos reos de los cuales se temía alguna revuelta o algún rapto.
El pueblo se precipitó en la prisión gritando:
-¡Muerte a los traidores! ¡A la horca Corneille de Witt! ¡A muerte! ¡A muerte!