Georges

Georges

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XX LA CITA

Georges regresó a su casa mucho más sereno y mucho más tranquilo de lo que pudiera creerse. Era uno de esos hombres a quienes la inactividad mata y a quienes el combate engrandece: se limitó a preparar sus armas, en caso de un ataque imprevisto, reservándose una retirada hacia los grandes bosques que había recorrido en su juventud, y cuyo murmullo e inmensidad, mezclados con el murmullo y la inmensidad del mar, habían hecho de él el niño soñador que hemos visto.

Pero la persona sobre quien recaía en realidad el peso de todos estos acontecimientos imprevistos era el pobre padre. El deseo de su vida, desde hacía catorce años, había sido el de volver a ver a sus hijos, y este deseo acababa de realizarse. Los había vuelto a ver a los dos, pero su presencia no había hecho más que cambiar la atonía habitual de su vida por una inquietud sin fin: el uno, capitán negrero, en lucha constante contra los elementos y las leyes; el otro, conspirador ideólogo, en lucha contra los prejuicios y los hombres; los dos luchando contra lo más poderoso que hay en el mundo; los dos pudiendo ser, de un momento a otro, aniquilados por la tormenta. Y él, mientras tanto, encadenado por su hábito de obediencia pasiva, veía cómo los dos caminaban hacia el abismo sin tener fuerza para retenerlos, y sin más consuelo que estas palabras que repetía sin cesar:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker