Historia de una cortesana
Historia de una cortesana Es de comprender cuál sería la desesperación de la Reina y de toda la familia real ante semejante noticia. La Reina, sobre todo, cayó en una postración profunda, después de haber sido acometida de un violento ataque de nervios. Pero la cosa aumentó, adquirió mayor gravedad cuando Nelson, tan desesperado como nosotros, trajo a sir Guillermo, pues no se atrevió remitirlo ni a mí ni a la Reina, el siguiente billete, que acababa de recibir de lord Keith:
Génova, 21 de junio de 1800.
Acabo de ver a un hombre que se ha separado de Bonaparte. Ese Bonaparte dice públicamente que antes de concertar la paz, le queda una potencia por reducir en Italia… Deje que la Reina parta para Viena, lo más pronto que le sea posible. Si la flota francesa llega a Sicilia un día antes que la nuestra, Sicilia está perdida, porque es incapaz de resistir un solo día.
KEITH.