Historia de una cortesana
Historia de una cortesana Mis recuerdos más cariñosos a todos los de Merton.
Tu más constante y afectuoso
NELSON.
Victory, frente a Tolón, 26 agosto.
Mi muy querida Emma: Decir que dÃa y noche no te apartas de mi pensamiento, es una pálida forma de expresar mi amor por ti. Aunque separado de tu lado por circunstancias imperiosas, cree que jamás te olvido.
La patria impone deberes ineludibles, y si yo no los hubiese acatado, tú misma, en los momentos de serena reflexión, te habrÃas avergonzado de mÃ, no pudiendo decir: «¡Ese es el hombre que ha salvado a Inglaterra!».
En cambio, toda mi gloria se refleja en ti; hablando de mÃ, el mundo dirá: «¡Cuántos sacrificios, qué abnegación la suya, por el bien de su patria, cuando hasta accedió a separarse de la más encantadora de las mujeres!».
Queriéndome tanto, tú debes comprenderme. Mi corazón está contigo; ¡consérvale, amada mÃa! Volveré vencedor, y, Dios mediante, dejaré, a lo menos, un nombre sin mancilla. No me impulsa la ambición; tampoco el afán de riquezas. Nada hubiese sido capaz de alejarme de ti. No, yo me he entregado a la gloria de Inglaterra, porque asà estaba en la voluntad del Señor.