Historia de una cortesana
Historia de una cortesana Inútil es decir cuán intenso fue el dolor en toda la flota inglesa al tenerse noticia de la muerte de Nelson. Llegó a tal grado, que casi se olvidó la victoria.
El primer cuidado de Hardy fue expresar al cirujano el deseo de Nelson de no ser arrojado al mar.
Al dÃa siguiente de la batalla, cuando las circunstancias permitieron ocuparse en los restos mortales de Nelson, se buscaron los medios que pudiesen evitar la descomposición; naturalmente, era preciso servirse de los recursos de que se disponÃa a bordo del Victory. No habÃa bastante plomo para hacer un ataúd; se echó mano del tonel más grande que se pudo encontrar, colocaron en su interior el cuerpo, y después lo llenaron de aguardiente.
