Historia de una cortesana
Historia de una cortesana Es de comprender que la conversación entre la reina Carolina y yo, se referÃa al prÃncipe José de Caramanico, a la sazón virrey de Sicilia. Era ministro del Rey y amante de la Reina, cuando propuso, con el fin de crear una marina a Nápoles, llamar de Toscana al capitán de fragata Juan Acton.
¿Por qué ese hombre, casi desconocido y desprovisto de toda aptitud superior, era elegido por el prÃncipe Caramanico, que poseÃa un entendimiento privilegiado?
En este mundo no hay más que suerte e infortunio. Nacido en Besanzón, de una familia irlandesa, Juan Acton entró en la marina francesa, donde sufrió humillaciones que se decÃa eran merecidas, y se fue de Francia, sintiendo por ella un rencor que más tarde se convirtió en odio encarnizado.
Consiguió que la reina Carolina participase de ese rencor, mucho antes de tener este motivos harto justificados con la muerte de Luis XVI y de la reina MarÃa Antonieta. Un solo hecho dará idea del odio de Acton hacia Francia. Durante una carestÃa, en la que el hambre hacÃa estragos, rechazó un barco cargado de trigo, por el hecho de que el buque venÃa de Francia, enviado por Luis XVI.
