Historia de una cortesana
Historia de una cortesana TenÃa razón el cardenal: el asesinato de Basseville repercutió profundamente en Francia. La Convención anunció que la vÃctima serÃa cumplidamente vengada y que el hijo de esta iba a ser adoptado por la patria.
Pero la excitación cedió presto ante una catástrofe mucho más terrible. El 27 de enero se supo en Nápoles que Luis XVI habÃa sido condenado a muerte; el primero de febrero se supo que habÃa sido ejecutado.
Al recibirse la noticia en Londres, Pitt anunció al ministro de Francia que debÃa salir de Inglaterra dentro de las veinticuatro horas. Incitado por mÃ, si bien cúmpleme declarar que no tenÃa necesidad de ningún estÃmulo, sir Guillermo habÃa escrito directamente tres o cuatro cartas al rey Jorge, y este le habÃa contestado de su puño y letra diciéndole que Inglaterra, queriendo que toda la responsabilidad fuese de Francia, esperaba que los franceses hubiesen ejecutado al Rey, pero que inmediatamente después de la ejecución se romperÃa con la República.
Recibimos en Nápoles ambas cartas simultáneamente: la que anunciaba la ejecución de Luis XVI el 21 de enero, y la que anunciaba la destitución y salida de Londres del embajador francés.
