Historia de una cortesana
Historia de una cortesana Quizás no era la plaza apropiada a un cardenal; pero, según se dice, los hombres de inteligencia privilegiada nunca están fuera de lugar dondequiera que estén, y el cardenal Ruffo era uno de esos hombres.
En cuanto a la Reina, cuyo talento no era inferior al de Ruffo, veía con gran satisfacción el creciente desarrollo y prosperidad de la colonia. Si el Rey había estudiado a Salomón y a Idomeneo ella, en cambio, conocía a madame de Pompadour, y mientras Fernando se divertía, Carolina reinaba.
Es cierto que no era cosa agradable reinar en el año de gracia de 1793.
Vamos a comprenderlo claramente volviendo a los asuntos de Estado.