Historia de una cortesana
Historia de una cortesana La proposición fue aceptada por Mauricio Suckling, y el pequeño Horacio, frágil como una varilla de sauce, viose embarcado en el Raisonnable.
Horacio Nelson hizo dos campañas a bordo de este buque, luego una tercera en el Triumph, y, habiendo sido desarmado este barco, pasó a uno mercante.
A su regreso a Londres, encontró a su tío director de una escuela práctica de aspirantes establecida a bordo del mismo Triumph en el que había navegado. Consiguió ser admitido en dicha escuela; pero esta condición a manera de supernumerario de agua dulce le era insoportable, por lo que se alistó voluntariamente para formar parte de las exploraciones al polo Norte.
Montaba a la sazón el Race-Horse[10]. Al llegar a los extremos límites del Océano, el buque se encontró preso entre los hielos. En una de las expediciones sobre las heladas aguas, el joven Horacio se encontró con un oso, y, aunque su única arma era un cuchillo, lo atacó. Asido cuerpo a cuerpo con su terrible adversario, estaba a punto de ser ahogado entre los brazos del monstruo, cuando uno de sus compañeros descargó a boca de jarro su fusil en la oreja del oso, y lo mató.
Tenía diez y seis años, y era tan enclenque, que apenas aparentaba doce.
—¿Cómo has podido, con tan exiguo vigor físico, atacar a semejante enemigo? —le preguntó el capitán.