Historia de una cortesana
Historia de una cortesana El dÃa siguiente transcurrió sin que descubriésemos una sola vela. El tiempo era magnÃfico, el viento favorable; pasamos las islas, y el lunes 24, al amanecer, encontramos una balandra napolitana que nos pidió le proveyésemos de agua. Una hora después vimos venir hacia nosotros un bergantÃn que reconocimos por la Mutine.
Hizo señales, echaron una canoa al agua, y el capitán Hoste vino a bordo del Foudroyant.
El capitán Hoste era portador de un tratado de intervención entre el cardenal Ruffo, el general de las tropas turcas, el capitán Footh del Sea los franceses del castillo de San Telmo, y los rebeldes de los castillos Nuevo y del Huevo.
Al tenerse noticia de que se habÃa celebrado un tratado con los rebeldes, lo cual pugnaba abiertamente con las órdenes de Sus Majestades Sicilianas, Nelson se puso pálido de cólera. Despachó una embarcación menor para Palermo portadora del tratado y de una carta dirigida al Rey diciéndole que no se inquietase, que dicho tratado que él miraba como un acto de traición, no serÃa mantenido; y después que se hubo enterado por el capitán Hoste de todos los detalles que este pudo suministrarle sobre lo ocurrido, le ordenó regresar a la Mutine y seguir con él rumbo a Nápoles.
