JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico
JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico Los grandes acontecimientos de la historia son para el novelista lo que para el viajero las gigantescas montañas. Las contempla, da vueltas alrededor de ellas, las saluda al paso, pero no las cruza.
Contemplaremos, pues, dando vuelta a su derredor y saludando, esa ceremonia majestuosa e imponente de la princesa en Versalles. En semejante ocasión conviene consultar el ceremonial de Francia, como única crónica.
No es efectivamente en los esplendores de Luis XV en Versalles, ni en la descripción de los suntuosos trajes de corte, de las libreas y ornamentos pontificales, donde nuestra historia, que modestamente avanza costeando el ancho camino que traza la historia de Francia, puede encontrar su interés y engrandecimiento.
Esperemos que termine la ceremonia a los rayos del ardiente sol de un hermoso día de mayo, y que se retiren alegres los ilustres convidados comentando las maravillas del suceso que acaban de presenciar, y volvamos a nuestros acontecimientos y a nuestros personajes, que no carecen ciertamente de valor histórico.
