JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico
JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico DE LA INTERESANTE CONVERSACIÓN QUE SU MAJESTAD
LUÍS XV SOSTUVO CON EL MARISCAL RICHELIEU
Y EL CONDE DE TAVERNEY DURANTE LA CENA
El duque fue adonde se encontraba Luis XV rodeado de sus cortesanos que expiaban sus miradas.
Empero Luis XV tenía otra cosa que hacer aquella noche para que fuera a mirar a aquellos señores; de suerte que despidió a todo el mundo manifestando que no cenaría, o que si cenaba sería estando solo. Entonces, viendo todos aquellos huéspedes que se les despedía, y temiendo desagradar al delfín si no concurrían a la función que daba después del ensayo, huyeron como una bandada de pichones parásitos y tendieron su vuelo hacia el que podían ver resueltos a afirmar que desertaban por el salón de Su Majestad.
Luis XV, a quien dejaban tan rápidamente, estaba muy lejos de pensar en ellos, y en cualquier otra circunstancia se hubiera reído de la pequeñez de toda aquella turba de cortesanos; pero en esta ocasión no despertó sentimiento alguno en el monarca, tan burlón, que no dispensaba ninguna enfermedad, ya fuese de espíritu, ya fuese de cuerpo y en su mejor amigo, admitiendo que Luis XV hubiese tenido amigos.
