JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico
JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico Un espectáculo tan curioso como interesante ofrecÃa Versalles a eso de las ocho de la noche del dÃa 9 de mayo de 1774.
Atacado el rey Luis XV, desde el primer dÃa del mes, de una enfermedad terrible, cuya gravedad no se atrevÃan a declarar los médicos, guardaba cama, y empezaba a buscar con la vista, a su alrededor, la verdad o la esperanza.
Bordeu, uno de los médicos, observó en el rey unas viruelas excesivamente malignas, y la Martinière, que asà se llamaba el otro médico, notó lo mismo que su compañero, opinando que debÃa decÃrsele al rey, a fin de que adoptase, espiritual y materialmente, como monarca cristiano, las medidas que contribuyesen a la salvación de su alma y a la del reino.
—Debe —decÃa—, administrarse la extremaunción al rey cristiano.
La Martinière representaba el partido del delfÃn, esto es, la oposición; pero Bordeu representaba el partido de la du Barry, y sostenÃa que confesar al rey cuan grave era su mal, era lo mismo que matarle, y que él por su parte no estaba propicio a cometer un regicidio.
Conviene saber que llamar la religión a la cámara regia, era arrojar a la favorita, pues cuando Dios entra por una puerta, es forzoso que Satanás salga por otra.
