JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico
JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico —Cierto: en ese cofre tenéis cuantos memoriales me han dirigido sobre ese asunto. Tomadlos.
—Y a mi vez, en cambio, os entrego estas notas de los pares del reino, sobre la presentación.
—¿Os habÃan hecho el encargo de que las entregaseis a Su Majestad?
—Efectivamente.
—¿Como si hubieseis dispuesto que las hicieran?
—SÃ.
—¿Y qué les diréis?
—Que las he entregado. Asà ganaremos algún tiempo: sois excesivamente astuta para no aprovecharlo.
En este instante las dos hojas de la puerta se abrieron, y un ujier entró anunciando:
—¡El rey!
Los aliados se apresuraron a esconder las prendas de su coalición, y se volvieron para saludar a Su Majestad Luis XV.