La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Aquel grupo se compone de diputados de los Franciscanos o de aspirantes a Jacobinos que, mal informados o más atrevidos que los jefes, han ido al Campo de Marte, a pesar de la contraorden.
Los más de aquellos hombres eran desconocidos entonces, pero no debÃan tardar en hacerse célebres.
Eran: Robert, la señorita de Keralio, Roland, Bruñe, obrero tipógrafo, que será más tarde mariscal de Francia; Hebert, escritor público, futuro redactor del terrible Padre Duchene; Chaumette, periodista y alumno de medicina; Sergent, grabador, que pondrá en escena las fiestas patrióticas; Fabre d’Eglantine, autor de la Intigra epistolar; Henriot, el gendarme de la guillotina; Maillard, el terrible ujier del Châtelet, a quien hemos perdido de vista desde el 6 de octubre; Isabey, padre e hijo, tal vez el único de los actores de esta escena que pueda referirla, joven y vivo a los ochenta y ocho años.
—¡Ahora mismo! —grita el pueblo.
Un inmenso aplauso resuena en el lado del Campo de Marte.
—¿Quién lleva la pluma? —pregunta una voz.
—Yo, vosotros, nosotros, todo el mundo —contesta Billot—; asà será de veras la petición del pueblo.
Un patriota corre a buscar papel, tinta y plumas.