La Condesa de Charny
La Condesa de Charny El 30 de septiembre, la Asamblea, por boca de su presidente Thouret, declaraba que había cumplido su misión y terminado sus sesiones.
He aquí, en pocas líneas, el resultado de sus trabajos que habían durado dos años y cuatro meses.
La desorganización completa de la monarquía.
La organización del poder popular.
La anulación de todos los privilegios nobiliarios y eclesiásticos.
Mil doscientos millones de asignados decretados.
La hipoteca sobre los bienes nacionales.
La libertad de cultos reconocida.
Abolición de los votos monásticos.
Supresión de las órdenes de prisión.
Legalidad de los cargos públicos.
Supresión de las aduanas interiores.
Institución de la guardia nacional.
Y, en fin, la constitución votada y sometida a la aceptación del rey.
Hubiera sido necesario tener muy tristes presentimientos para creer —rey o reina de Francia— que debía temerse más de la Asamblea que iba a reunirse que de aquella que acababa de disolverse.