La Condesa de Charny
La Condesa de Charny En efecto; si se declaraba la guerra y se obtenÃa una victoria, Luis XVI quedaba a merced del vencedor; y si sufrÃa una derrota, el pueblo le harÃa responsable de ella, le calificarÃa de traidor y atacarÃa a las TullerÃas.
En fin, si el enemigo llegaba hasta ParÃs, ¿a quién traerÃa consigo?
Al hermano del rey, es decir, al regente del reino.
Luis XVI, destronado; MarÃa Antonieta, procesada como esposa adúltera; los hijos de Francia declarados tal vez hijos adulterinos; tales eran los resultados que obtendrÃa la emigración a su entrada en ParÃs.
El rey se fiaba de los austrÃacos, de los alemanes y de los prusianos, pero desconfiaba de los emigrados.
Al leer la nota comprendió que habÃa llegado la hora de desenvainar la espada de Francia, y que no habÃa medio de retroceder.
El 20 de abril el rey y Dumouriez entraron en la Asamblea nacional, llevando en la mano la declaración de guerra contra el Austria.
Esta declaración fue recibida con el mayor entusiasmo.
Prescindiendo absolutamente ahora de la novela y consagrándonos a trazar los acontecimientos históricos, diremos que en aquel momento solemne existÃan en Francia cuatro partidos bien marcados: