La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Hubo una hora de inmensa alegría en aquella multitud.
Mirabeau olvidó un instante a la Reina, y por un momento Billot no se acordó de Catalina.
El Rey se retiró en medio de aclamaciones universales.
La Asamblea volvió a su sala de sesiones acompañada del mismo cortejo con que había llegado.
En cuanto a la bandera que la ciudad de París dio a los veteranos —dice la Historia de la Revolución, por Dos amigos de la libertad—, se decretó que permaneciera suspendida de las bóvedas de la Asamblea, como un monumento para las legislaturas futuras de la época feliz que se acababa de celebrar, y como emblema propio para recordar a las tropas que están a los dos poderes, y que no pueden desplegarla sin su intervención.
¿Preveía Chapelier, a cuya proposición se expidió este decreto, el 27 de julio, el 24 de febrero y el 2 de diciembre?
Llegó la noche. La fiesta de la mañana se había dado en el Campo de Marte; la fiesta nocturna fue en la Bastilla.
