La Reina Margot
La Reina Margot De esta escena semidramática, semiburlesca, pero que no carecÃa en el fondo de cierta poesÃa conmovedora, resultó que la amistad de los dos gentiles hombres, iniciada en la posada de A la Belle Etoile y violentamente interrumpida por los acontecimientos de la noche de San Bartolomé, reanudóse entonces con mayor vigor y aventajó muy pronto, con cinco estocadas y un tiro repartidos en ambos cuerpos, a la de Orestes y Pilades.
Sea como fuere, el caso es que las heridas, tanto las viejas como las recientes, tanto las graves como las leves, entraron por fin en franca mejorÃa. La Mole, fiel a su misión de enfermero, no quiso abandonar la habitación hasta que Coconnas estuviese completamente restablecido. Le ayudó a incorporarse en el lecho mientras la debilidad lo tenÃa encadenado, le ayudó a andar cuando pudo sostenerse, en una palabra, tuvo para con él todas las atenciones propias de su carácter amable y cariñoso, que, secundadas por la fortaleza del piamontés, hicieron la convalecencia más corta de lo que podÃa esperarse.