Napoleon
Napoleon NAPOLEÓN EMPERADOR
LOS últimos momentos del Consulado se habían empleado en despejar el camino del trono mediante castigos o gracias. Una vez llegado al poder absoluto, Napoleón se ocupó organizar un imperio a su medida.
Se creó una nobleza popular que sustituyera a la antigua nobleza feudal. Las diferentes órdenes de caballería habían caído en descrédito; Napoleón instituyó la Legión de Honor. Desde hacía doce años, la más alta distinción militar era el generalato; Napoleón instituyó doce mariscales.
Estas doce personalidades habían sido compañeros de fatigas y no tuvo que ver para nada en su nombramiento el lugar de nacimiento y ningún otro privilegio, pues todos tenían el valor por padre y la victoria por madre. Aquellos doce elegidos eran: Berthier, Murat, Moncey, Jourdan, Masséna, Augereau, Bernadotte, Soult, Brune, Lannes, Mortier, Ney, Davoust, Bessières, Kellermann, Lefebvre, Perignon y Serrurier. Al cabo de treinta y nueve años, aún viven tres que han visto salir el sol de la República y ponerse el astro del Imperio: el primero es, en la hora en que escribimos estas líneas, gobernador de los Inválidos; el segundo presidente del Consejo de ministros, y el tercero, rey de Suecia: únicos y últimos restos de la pléyade imperial. Los dos primeros han mantenido su gran altura y el tercero se ha engrandecido aún más.
