Napoleon
Napoleon Desde luego, en esta ocasión, la comedia no podÃa estar más influenciada por el momento polÃtico, por más que el punto de vista del autor fuera más personal. Su hilo argumental giraba en torno a que el coronel Bertrand ha jurado no sobrevivir a la caÃda de Napoleón. Cegado por una granada en las barricadas que protegen Clichy de las tropas aliadas, su hijo y su hija se esfuerzan en mantenerle en la ignorancia del exilio de Napoleón. Ellos mismos les leen informes y despachos de las victorias de Napoleón que ellos han inventado. Sin embargo, cuando el coronel se da cuenta de que su propia familia le está engañando, se produce el regreso de Napoleón de la isla de Elba, al tiempo que el joven Bertrand consigue salvarse de ser ejecutado por sus actividades bonapartistas. Mientras, por su parte, Napoleón intenta justificar su papel en la historia, explicando y defendiendo sus acciones como si se tratara de un campeón de la libertad de Europa.
El regreso del emperador bien parecÃa un deseo del retorno de Luis Napoleón. Pues, por más que se aceptaran las protestas del propio Dumas de que él era un convencido republicano desde la cuna (républicain au berceau), su actitud en verdad no podÃa ser más ambigua. A pesar de que en el fondo distara de ser bonapartista, y solo viera a Napoleón con las cualidades heroicas de sus héroes, como si se tratara sencillamente de Montecristo o de uno de los Mosqueteros[24].