Napoleon
Napoleon 6º Los dos resultados tan desastrosos de las invasiones de Francia, cuando aún contaba con tantos recursos, son consecuencias de las traiciones de Marmont, Augereau, Talleyrand y La Fayette. Yo les perdono; ¡ojalá pueda la posteridad francesa perdonarles como yo!
7º Doy gracias a mi buena y excelente madre, al cardenal, a mis hermanos José, Lucien, Jérôme, Pauline, Caroline, Julie, Hortense, Catarine y Eugène, por el interés que me han profesado. Perdono a Louis el libelo que ha publicado en 1820; está lleno de aserciones falsas y de documentos falsificados.
8º Desapruebo el Manuscrito de Santa Elena, y otras obras que, con título de Máximas, Sentencias, etc., se han publicado hace seis años; tales no son las reglas que han dirigido mi vida. Mandé prender y juzgar al duque de Enghien porque era necesario para la seguridad, el interés y el honor del pueblo francés, cuando, según confesión propia, tenía a sueldo sesenta asesinos en París. En análoga circunstancia, volvería a hacer lo que hice.