Napoleon
Napoleon Soy hijo del general republicano Alexandre Dumas, fallecido en 1806, tras once intentos de envenenamiento cometidos contra él, en las cárceles de Nápoles. Murió en desgracia del emperador, por no querer aceptar su plan de colonización de Egipto —y se equivocaba— y por no haberse negado a firmar, en el momento de su advenimiento al trono, los registros de los municipios —y tenÃa razón. Mi padre era uno de esos hombres de hierro que creen que el alma es la conciencia, que hacen tan solo lo que le ésta les prescribe, y que mueren pobres. Pues mi padre murió pobre; le debÃan veintiocho mil francos de atrasos, y no se los pagaron a su viuda; le debÃan a su viuda una pensión, y no se la dieron. La sangre que derramó mi padre durante la República no se la pagaron ni el Imperio ni la Restauración. ¡Mil gracias a la Restauración y al Imperio!, pues ellos me han hecho libre[35].
En estas condiciones, incapaz su viuda de proveer a su hijo Alexandre de una buena educación, las historias de su madre sobre la valentÃa y hazañas de su padre durante los primeros años de las campañas napoleónicas, inspiraron la viva imaginación de Dumas por la aventura. Sin embargo, aunque pobre, la familia tuvo una posición distinguida, dados sus orÃgenes aristocráticos y la consabida reputación de su padre.