El suicidio
El suicidio Sin embargo, esta definición es incompleta, porque no distingue entre dos tipos de muerte muy diferentes. No se puede incluir en la misma categoría, ni tratar de la misma forma, la muerte de un enajenado que se precipita desde una ventana alta porque cree que está a ras de suelo y la del hombre sano de espíritu que se mata sabiendo lo que hace. Aparte de que hay muy pocos desenlaces que no sean la consecuencia, próxima o remota, de alguna tentativa del paciente. La mayoría de las causas de los suicidios no están en nosotros, son externas, y no nos afectan hasta que osamos invadir su esfera de acción.