El suicidio
El suicidio Aunque en sí mismas las predisposiciones individuales no son causas determinantes del suicidio, se refuerzan cuando se combinan con ciertos factores cósmicos. Al igual que el medio material hace a veces aparecer enfermedades que, sin él, permanecerían en estado latente, puede ocurrir que los factores cósmicos tengan poder suficiente para convertir en acto las tendencias generales y puramente virtuales para el suicidio de las que están dotados, por naturaleza, ciertos individuos. En este caso no habrá por qué considerar que la tasa de suicidios es un fenómeno social, sino que podrían explicarla ciertas causas físicas y un estado orgánico psíquico; dependería por entero de una psicología patológica. Puesto que de un país a otro el medio cósmico no difiere esencialmente, sería difícil de explicar por qué el suicidio suele ser tan peculiar en cada grupo social. Pero al menos nos permitiría explicar, si no todas, algunas de las variantes que presenta este fenómeno al margen de las causas sociales. Sólo hay dos factores de esta especie a los que se ha atribuido una influencia suicidógena: el clima y las temperaturas de las diferentes estaciones.
