El suicidio
El suicidio Antes de examinar los hechos, conviene que fijemos el sentido de la palabra imitación. Los sociólogos están tan habituados a emplear las palabras sin definirlas, es decir, a no determinar ni circunscribir metódicamente el orden de las cosas de las que suelen hablar, que tienden a ampliar los términos hasta distorsionar el concepto que representaban o parecían representar, creando nociones más o menos próximas. En estas condiciones, la idea acaba por adquirir una ambigüedad que favorece la discusión. Careciendo de límites definidos, acaba por transformarse casi a voluntad, según las necesidades de la causa y sin que la crítica pueda prever por anticipado los diversos aspectos que es susceptible de adoptar. Esto sucede especialmente el caso de lo que se ha llamado el instinto de imitación.
Este término se emplea vulgarmente para designar a la vez los tres conceptos que siguen:
