El suicidio
El suicidio Se podrá objetar, quizá, que lo que impide el restablecimiento de estas felices cualidades, cuyas manifestaciones ha suspendido el matrimonio, es que la viudez significa para la mujer un estado todavía peor. Es una idea muy extendida, en efecto, que la viuda se encuentra en una situación más crítica que el viudo. Se insiste en las dificultades económicas y morales contra las que se ve obligada a luchar cuando debe subvenir por sí misma a su existencia y, sobre todo, a las necesidades de una familia. Incluso se ha creído que esta opinión estaba demostrada. Según Morselli[179], las estadísticas deberían demostrar que la tendencia al suicidio de la mujer viuda se aleja menos de la del hombre que durante el matrimonio, sin olvidar que, como casada, ya se aproximaba más en su tendencia al sexo masculino que cuando era soltera. Los resultados indicarían que no existe para ella condición más detestable. Morselli cita las siguientes cifras en apoyo de esta teoría. Sólo se refieren a Francia, pero con ligeras variantes, se observan tendencias similares entre todos los pueblos de Europa:
AÑOS
PROPORCIÓN DE CADA SEXO
por 100 suicidios de casados
PROPORCIÓN DE CADA SEXO