El suicidio
El suicidio Durante los primeros meses de 1877, el número de suicidios es superior al de 1876 (1945 casos, de enero a abril, frente a 1784) y el alza persiste en mayo y junio. Sólo a finales de ese último mes se disuelven las Cámaras y se abre el periodo electoral, no de hecho, sino de derecho. Probablemente sea el momento en el que las pasiones políticas estuvieran más excitadas, antes de volver a calmarse un poco por efecto del tiempo y la fatiga. También en julio, los suicidios, en vez de seguir por encima de los del año anterior, descienden en un 14 por cien. Salvo un ligero estacionamiento en agosto, la disminución continúa, aunque en menor grado, hasta octubre, cuando acaba la crisis. En cuanto se termina, el ascenso, suspendido un instante, vuelve a comenzar. En 1889, el fenómeno es aún más marcado. A principios de agosto se disuelve la Cámara; la agitación electoral comienza en seguida y dura hasta finales de septiembre, cuando se celebran las elecciones. En agosto se produjo, en relación al mes correspondiente de 1888, una brusca disminución del 12 por cien que se mantiene en septiembre, pero cesa súbitamente en octubre, es decir, cuando la lucha se da por terminada.
Las grandes guerras nacionales tienen el mismo efecto que las perturbaciones políticas. Cuando en 1866 estalla la guerra entre Austria e Italia, los suicidios disminuyen en un 14 por cien, en ambos países: