El suicidio
El suicidio La influencia agravante que tienen las crisis económicas sobre la tendencia al suicidio es de sobra conocida
En Viena, en 1873, se declaró una crisis financiera que alcanzó su máximo en 1874; la tasa de suicidios se elevó rápidamente. De 141 en 1872 subió a 153 en 1873 y a 216 en 1874, con un aumento de un 51 por cien en relación a 1872 y de un 41 por cien en relación a 1873. Lo que demuestra que esta catástrofe es la única causa de este crecimiento es que este se manifiesta cuando la crisis se agudiza, es decir, durante los cuatro primeros meses de 1874. Entre el 1 de enero y el 30 de abril, se habían contabilizado 48 suicidios en 1871, 44 en 1872, 43 en 1873 y 73 en 1874. El aumento es de un 70 por cien. La misma crisis, que estalló en la misma época en Fráncfort del Meno, generó los mismos efectos. En los años que precedieron a 1874 se producían una media de 22 suicidios al año, en 1874 hubo 32, o sea un 45 por cien más.
