El suicidio
El suicidio Esta teoría se ha defendido de dos maneras distintas. O bien se dice que el suicidio constituye una patología sui generis, una forma de locura, o bien se lo considera un mero episodio de una o varias clases de locura, que no se manifiesta en los sujetos sanos de espíritu. Bourdin sostiene la primera de estas teorías. Esquirol, en cambio, es el representante más autorizado de la otra concepción. «Por lo que precede —afirma— se entrevé ya que el suicidio no es para nosotros más que un fenómeno resultante de un gran número de causas diversas, que manifiesta rasgos muy distintos, por lo que no puede ser una enfermedad. Al haber convertido al suicidio en una enfermedad sui generis se han establecido proposiciones generales que la experiencia desmiente»[16].