El suicidio
El suicidio Existe una hipótesis, aparentemente diferente a la anterior, que podrÃa tentar a algunos espÃritus. Para resolver la dificultad, ¿no bastarÃa con suponer que los diversos incidentes privados que suelen considerarse las causas determinantes del suicidio se repiten regularmente cada año, en la misma proporción? Todos los años, se dirá[287], hay casi el mismo número de matrimonios desgraciados, de quiebras, de ambiciones fracasadas, de miseria, etcétera. No hace falta imaginar que los hombres se doblegan ante una fuerza que los domina: basta con suponer que, en las mismas circunstancias, suelen razonar del mismo modo.