El suicidio

El suicidio

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

No se trata sólo de que se las comprenda de modo limitado y de que su significado varíe según los casos y las necesidades del discurso. Resulta que, como no proceden de una clasificación metódica y se limitan a traducir las impresiones confusas de la muchedumbre, ocurre con cierta frecuencia que se agrupan categorías de hechos diferentes bajo un único término genérico, o que se designa a realidades de la misma naturaleza con nombres distintos. Si nos dejamos guiar por la acepción común, corremos el riesgo de distinguir lo que debe ser confundido o de confundir lo que debe distinguirse, de desconocer la verdadera relación de proximidad entre las cosas y de equivocarnos sobre su naturaleza. Sólo se explica bien comparando. Una investigación científica no puede cumplir su finalidad más que basándose en hechos comparables, y tantas menos probabilidades tiene de fracasar, cuanto más seguros estén los científicos de haber reunido todos aquellos hechos cuya comparación sea de utilidad. Estas afinidades naturales entre los seres no podrían determinarse con seguridad a través de un examen superficial como el que resulta de la terminología vulgar. Por lo tanto, el investigador no puede convertir en objeto de estudio los conjuntos de hechos totalmente constituidos a los que corresponden las palabras de la lengua corriente, sino que está obligado a constituir por sí mismo los grupos que quiere estudiar, a fin de dotarles de la homogeneidad y el valor concreto necesarios para el estudio científico. El resultado es que cuando el botánico habla de flores o de frutos, o el zoólogo habla de peces o de insectos, utilizan esos términos en sentidos previamente delimitados.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker