El Matadero
El Matadero –Al diablo los torunos del Azul.
–Malhaya el tropero que nos da gato por liebre.
–Si, es novillo.
–¿No está viendo que es toro viejo?
–Como toro le ha de quedar. ¡Muéstreme los c… si le parece, c…o!
–Ahà los tiene entre las piernas. ¿No los ve, amigo, más grandes que la cabeza de su castaño, o se ha quedado ciego en el camino?
–Su madre serÃa la ciega, pues que tal hijo ha parido. ¿No ve que todo ese bulto es barro?
–Es emperrado y arisco como un unitario. –Y al oÃr esta mágica palabra, todos a una voz exclamaron: ¡Mueran los salvajes unitarios!
–Para el tuerto los h…
–SÃ, para el tuerto, que es hombre de c… para pelear con los unitarios. El matahambre a Matasiete, degollador de unitarios. ¡Viva Matasiete!
–A Matasiete el matahambre.
–Allá va –gritó una voz ronca, interrumpiendo aquellos desahogos de la cobardÃa feroz–. ¡Allá va el toro!
–¡Alerta! ¡Guarda los de la puerta! ¡Allá va furioso como un demonio!